“La pizza italiana me gusta, pero la mejor es la de mi vieja”

Gastón Corado

Publicada: 10/09/2019 00:00:00



Nacido en Buenos Aires, Gastón Corado (GC) es un hombre surgido del fútbol de ascenso argentino, de crecimiento en Berazategui y pasos por Lamadrid, Temperley, Almagro y Talleres RE, antes de pasar a Unión San Felipe en el fútbol chileno y su gran salto a Europa, en Italia donde jugó en Casertana FC, Matera FC, US Catanzaro y Virtus Francavilla.

El delantero que se cansó de hacer goles en el fútbol de ascenso argentino, habló con Solo Ascenso (SA) contando su experiencia en Italia, en un nuevo capítulo de Ascenso de Exportación.

SA - ¿Cómo es tu día en Italia? Con quiénes vivís, qué hacés en el tiempo libre?

GC- Mis días acá son bastante tranquilos. Estoy dedicado de lleno al fútbol así que por lo general mis días son bastante rutinarios en ese sentido.

Desayuno en casa; entrenamiento y después almuerzo en casa nuevamente.
Las tardes las utilizo para pasar tiempo con mi mujer Romina y mi hija Alba, que tiene apenas unos meses así que depende mucho de nosotros. Me gusta cocinar así que la mayoría de las veces la cena la preparo yo.




En los días de semana solemos ir a caminar por el centro de la ciudad a tomar unos mates o nos gusta ir a merendar. Y en los días libres tratamos de ir a conocer ciudades o lugares que no conocemos.

Por suerte ya hemos recorrido bastante Italia y tiene lugares encantadores.

Más allá de Roma, Florencia y Venecia (que son los más conocidos) hay muchos pueblitos o playas que no son tan famosos internacionalmente pero que al vivir acá pudimos conocer.

SA - ¿Qué es lo que más te gustó de esos lugares y lo qué menos te gustó? ¿Qué cosas te sorprendieron? ¿Qué similitudes y diferencias hay con Argentina?

GC - Debido a que ya viví en 4 ciudades diferentes (Caserta, Matera, Catanzaro y Francavilla Fontana) puedo decir que lo que más me gusta es la tranquilidad con la que podemos vivir.

No hay inseguridad y al ser ciudades más chicas que Buenos Aires es como que el ritmo de vida es más tranquilo. Me gusta ver que los chicos todavía puedan jugar en la calle sin problemas. Es lindo que ellos puedan disfrutar de su infancia como tal vez lo pude hacer yo años atrás. Capaz que eso hoy en Argentina (o al menos en Buenos Aires) es casi imposible.



Con Argentina las similitudes es que la gente se parece a nosotros. O en realidad nosotros a ellos. De todas maneras al principio es como que no encontras diferencias salvo el idioma, pero al vivir acá luego te vas dando cuenta que a pesar de ser parecidos, somos culturas diferentes.

SA- ¿Cómo se te dio la oportunidad de llegar ahí?

GC - Cuando volví de jugar en la B de Chile, en Unión San Felipe, mi representante (Silvio Sandri) me iba a llevar a Colombia pero a ultimo momento salió esta oportunidad en Italia ya que yo tengo el pasaporte italiano. Buscaban un 9 de mis características y el director deportivo de la Casertana, que está en la Serie C, se la jugó y me llevo para allá.

SA - Alguna anécdota que puedas contar que te haya pasado allá?

GC - Me da bronca que les gusta mucho empatar jaja! Me pasó que era el último partido del año y para irnos a pasar las fiestas tranquilos cuando faltaban 15 minutos querían que no ataquemos más así el partido terminaba en empate y nos íbamos todos contentos. Claramente yo no estaba contento con el empate.



Hicimos medio de suerte un gol y mis compañeros se iban a dejar empatar porque íbamos 2-1 y faltaban pocos minutos. Pero antes que nos hagan el 2-2 me quedó un mano a mano con el arquero y, aunque los defensores adversarios me gritaban que no lo haga, metí el 3-1. Después ellos hicieron un gol pero ya no había más tiempo y ganamos 3-2.

Termino el partido y parecía que era un traidor. Que era el malo de la película.
De todas maneras yo estaba tranquilo de haber hecho lo correcto. De haber jugado para ganar.

SA - ¿Cómo te llevás con el idioma?, alguna frase que nos puedas decir. ¿Qué costumbres del país adoptaste y cuales llevaste de Argentina, como el mate o la música?

GC - El idioma bien porque en la “Fundación El Futbolista” había estudiado italiano ya que siempre me gusto el idioma y siempre había soñado con jugar en Italia. Además mi abuela es italiana y por ese motivo también quería aprender.



Así que antes de que venga para italia también le hice estudiar un poco a mi esposa y al vivir acá después obviamente te vas perfeccionando porque lo hablas todos los días.
Lo único difícil es que depende la region que estás, hay diferentes dialectos que capaz no se entiende mucho porque cambian completamente las palabras.

Una frase que me gusta es “Chi la dura, la vince” que sería como un “Persevera y triunfarás”.
Costumbres italianas serían por ejemplo el café (que es mucho más corto y más fuerte que en Argentina), también me gusta como se come la pasta acá (al dente, osea no tan cocida), la mozzarella di bufala y la bresaola (fiambre tipo bondiola pero casi sin grasa).

También aprendí a comer más pescado ya que hay mucha más variedad y buena calidad.
La pizza me gusta pero me gusta más la que hace mi vieja. Todas cosas relacionadas al morfi jaja.

Pero obviamente me falta un buen asado, empanadas, Dulce de leche (aunque en algunos lugares se consigue o también lo hemos hecho casero).
El mate y la música no se negocia. Eso es también lo que te hace sentir más como en casa. De todas maneras me falta un poco eso de compartir el mate en el vestuario o concentración.
Tuve 3 compañeros uruguayos con los cuales hice amistad y con ellos al menos me sentía más en casa porque eran las mismas costumbres.

SA -¿Del fútbol argentino y de tu paso por el ascenso que recordás?

GC- Siempre se recuerdan las cosas lindas o las más importantes que son los dos ascensos. Con Temperley en 2014 a la B Nacional porque además fue de película y me toco patear en la serie de penales.

Y con Talleres en 2015 a la B metro porque me toco ser el goleador del torneo y fue mi mejor año a nivel individual de toda mi carrera.



Lo que tienen en común estos dos Ascensos y estos dos clubes es el sentido de pertenencia que te hace sentir la gente. Dos clubes de historia parecida, con una quiebra de por medio en la cual lograron salir adelante gracias a la gente que ama el club y pusieron su vida para salvarlo.

La otra cosa es que los dos grupos que me toco formar esos años fueron increíbles y de los cuales me llevo los mejores recuerdos. Al fin y a cabo lo más lindo del fútbol es el camino compartido para llegar al objetivo.

Mi Debut y jugar ese año en Berazategui o los 6 meses que me toco jugar en Lamadrid también son recuerdos muy lindos que tengo.

SA- ¿Se sigue el fútbol argentino allá?, ¿que diferencia encontrás entre esas ligas y el ascenso argentino?

Lo sigo pero con calma. No me vuelvo loco mirando partidos por internet ni siguiendo detalladamente como van los resultados y las posiciones.

Trato de seguir un poco y de estar al tanto. Obviamente sé quien salió campeón o quien ascendió en cada categoría. De la A a la D pero no sigo el día a día.
La diferencia es la infraestructura de los clubes. Acá se invierte más dinero y además los clubes reciben plata de la Liga por darle minutos a los jóvenes menores de 20 años (no siempre es beneficioso ya que algunos clubes arman sus equipos en base a eso y baja el nivel de la liga)



SA -¿Seguís la campaña de tu ex equipos acá en el ascenso? Continúas en contacto con ex compañeros?

GC - Si, siempre. Como dije antes más que nada sigo a Temperley y Talleres. En el cele quedan varios históricos que jugaron conmigo como Tiki Di Lorenzo o ahora vuelve Fede Crivelli. Está el Chueco Paz y hay algunos chicos que también jugaron conmigo en otros clubes. Lucas Mancinelli en las inferiores de Lanus o también Seba Prieto en Talleres. También está el Pola Aldirico y todo el cuerpo técnico que ascendimos en Talleres.
Por el contrario en Talleres solo queda Lucas Zeiden y no me acuerdo si alguno otro más. Pero los sigo siempre y obviamente hincho por ellos.

SA -¿Tenés pensado un regreso en algún momento al fútbol argentino?

GC - Por un lado me encantaría volver pero por otro lado capaz que la situación del país actualmente no me alienta a hacerlo.

Ahora que forme una familia las cosas se piensan 2 o 3 veces antes de tomar una decisión y por el momento esa idea no está en mi cabeza.

Es claro que la distancia es muy difícil. Más que nada porque vivís momentos de soledad. Pasar cumpleaños solos o las fiestas por ejemplo. Se extraña mucho la familia y los amigos.
Pero veremos más adelante si existe la posibilidad de regresar.

Tuve un contacto con Temperley porque está el Pola Aldirico que me tuvo en Talleres, pero mi hija era recién nacida y además no daban los tiempos por el mercado de pases así que tuve que decir que no.

Obviamente desde el lado deportivo me hubiera encantado volver a Temperley para jugar la B nacional y pelear por el ascenso. Era una sensación extraña tener esa posibilidad tan linda pero a la vez no poder hacerla concreta. De todas maneras, por ahora sigo pensando que no es el momento. Veremos más adelante.


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