Primera B | ATLANTA

Con las manos vacías

El Bohemio ganaba 1-0 con gol de Cherro (foto), pero pagó caro distracciones en la pelota parada y terminó cayendo 2-1. Además, Molina llegó a la quinta amarilla.

Publicada: 12/02/2019 19:11:34

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Atlanta enfrentó a Riestra en el Guillermo Laza, en un partido que implicaba mucho más que los tres puntos en juego. Desde el momento cero, ambos equipos demostraron que sabían perfectamente lo que se disputaban, y pusieron el alma y un poco más en cada pelota. Fue un duelo entretenido y con mucho vértigo que se le escapó en el final.

En los primeros minutos, el Bohemio demostró que el empate no era algo que estuviera entre sus intereses: salió de arranque a buscar el triunfo, y con el correr de los minutos, fue metiendo en un arco al Blanquinegro, que no lograba explotar la velocidad de sus futbolistas para complicar a Rago.

A los de Villa Crespo les costaba llegar con claridad, pero en la primera que tuvo, facturó. Nicolás Cherro cabeceó un tiro de esquina, pero la pelota le quedó boyando mientras caía al piso, y desde el suelo metió un derechazo que terminó en el fondo del arco de Morel. Atlanta jugaba bien y se ponía arriba en el marcador cuando empezaba a merecerlo.

Sin embargo, el Bohemio se quedó después de ponerse arriba y dejó avanzar a Riestra, que no aprovechó la que tuvo con Braian Sánchez, pero sí la siguiente. Un tiro libre lejano cayó en el área visitante, la peinaron y Víctor Gómez metió una chilena para fusilar a Rago al borde del área chica. Todo Atlanta reclamó offside luego del cabezazo en el área, pero de nada sirvió. Sin poder romper la paridad en los 10 minutos que quedaron, se fueron al descanso igualando 1-1.

El complemento fue menos vertiginoso. Riestra dominó al comienzo, pero sin llegar a lastimar. A Atlanta le empezó a costar juntar hombres en ataque y Morel estuvo tranquilo. Recién pasando la mitad del complemento, la visita volvió a aparecer y a mostrarse mejor, pero el mayor peligro fue un zapatazo de Ochoa de más de 30 metros.

Cuando más iba en ataque Atlanta, el local reaccionó. Un tiro de esquina fue la llave para que los de Duró aprovecharan una distracción en el área, Herrera apareció por el segundo palo y la empujó sin resistencia. En lo poco que quedó, casi llegó el empate después de un cabezazo de Pedrozo que pegó un Murillo y salió pegada al palo.

No tuvo tiempo de reaccionar Atlanta, que padeció la baja de ritmo después de convertir y, ante algunos equipos, disminuir la intensidad es un lujo que no te podés dar.

Mariano Perusso

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