Primera Nacional | Nueva Chicago

“Rompimos la angustia de varias generaciones frustradas”

Mario Franceschini, quien hace 42 años convirtió el gol con el que Chicago le ganó a Estudiantes y ascendió a Primera División, recordó ese logro y habló del presente.

Publicada: 08/11/2023 17:54:50

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El 7 de noviembre no fue un día más por los alrededores de Mataderos. Es que se cumple un nuevo aniversario de un hito que quedó en la historia del Torito: el gran salto a la elite del fútbol argentino. Un galardón que tardó en llegar y fue el desahogo de sus hinchas y el reconocimiento eterno para aquel plantel que vistió los colores verdinegros.

El barrio y el club fueron siempre pasión y locura. Todo por Chicago. Y lo que se vivió en 1981, aquellos que pudieron vivirlo, no se lo olvidarán jamás. Así también lo recuerda quien fue su goleador con 27 tantos esa campaña, Mario Franceschini, en una charla con Solo Ascenso: “En mi vida Chicago significa mucho. Había perdido la ilusión de jugar al fútbol luego de la frustración que sufrí en Boca. Fue el resurgir de mi carrera deportiva”.

Ese plantel logró lo que otros equipos memorables y que también han quedado en el recuerdo, no pudieron. Nada hubiera sido posible sin la conducción de Pipo Ferreiro. Franceschini destaca que siempre fue muy cercano a todos los jugadores, integrándose en los ensayos de futbol. Con humildad, marcaba lo que la parecía en los momentos precisos. “Por cómo era con nosotros le respondíamos en la cancha. Se encontró con un grupo dispuesto a trascender en la historia de Chicago”, comentó el DT.

Aquella tarde en el Estadio República de Mataderos, frente al arco del Mercado de Hacienda, Mario Franceschini dejaría escrito para siempre su nombre en la historia del Torito. Concretó el penal del triunfo ante el Pincha de Caseros y le regaló el sueño frustrado al pueblo Verdinegro. Sobre esa jugada relató: “Erba era un gambeteador nato, entro al área y cuando lo quiere eludir, el arquero lo toca, pero él simuló muy bien el contacto que terminó en penal. Después se dio la conversión y terminó trayendo felicidad”.

Franceschini y Chicago, con el tiempo, volvieron a unir sus caminos. Esta vez para que él mismo se ponga el buzo de DT. En ese rol, supo volver a sacarle una sonrisa al hincha verdinegro al lograr el recordado ascenso a la Primera Nacional, ante Chacarita, en San Martin. Un hecho que lo consagró aún más en la historia del club de Mataderos.

Consultado por si volvería a la institución verdinegra, aseguró que su entusiasmo por dirigir va más allá de Chicago y que no les cierra las puertas a otros clubes. Además, contó que con la última Comisión Directiva con la que trabajo, cuando estaba en el club, las cosas no terminaron en buenos términos, por lo que hasta el día de hoy sigue buscando las razones de su alejamiento y que nunca más lo hayan considerado para sentarse en el banco.

Mario se tomó el tiempo e hizo un análisis de cómo está el Torito actualmente y de qué necesita para volver a vivir un momento como el del 81. “Hay gente que vino de afuera a hacer su negocio y le importa poco lo institucional”, disparó Franceschini.

En continuidad, asintió que Chicago se convirtió en un club de proyectos cortos y apunta que si se quiere lograr algo como lo del 81 hay que respetar un proceso a largo plazo que integre a todo el club. “Los que queremos a Chicago estamos esperando un milagro para salir adelante. Necesitamos la fusión de gente que quiera a la institución y que esté dispuesta a llevar un proyecto deportivo serio que perdure en el tiempo”, comentó el entrenador.

Para cerrar, Mario Franceschini le dejó un mensaje a quienes conforman la institución Verdinegra: “A todos los hinchas y dirigentes les digo que primero, antes que todo, quieran al Club Atlético Nueva Chicago”.

Sebastián Viscardi

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