Federal A | Talleres (Córdoba)

Lupa “Albiazul”

Pasó el Endecagonal y la tendencia a la irregularidad se agudizó. El plus necesario para pegar el salto nunca estuvo, aunque la Promoción no deja de ser una opción.

Publicada: 15/05/2012 16:05:29

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Mirar el horizonte debe ser, por estos tiempos, la actividad más repetida entre los simpatizantes del Club Atlético Talleres. Es que la etapa Campeonato del Argentino “A” se cerró el fin de semana y al equipo le faltó punch para dar más pelea por el ascenso directo. La falta de actitud en el arranque de la temporada (en la era José María Bianco) tuvo un atisbo de ser contrarrestada con la levantada al cierre de la fase inicial. Pero fue eso y poco más.

El ciclo de Arnaldo Sialle tuvo idas y vueltas, disfrutó pero también pasó sofocones, aunque los buenos momentos fueron insuficientes. Buscar respuestas no es sencillo, aunque sí necesario buscarlas, por cuanto regresar a la Primera B Nacional puede ser una salida para la institución. Después de mucho tiempo, el armado del plantel tuvo una visión distinta, ya que pocos jugadores (Diego Erroz, Federico Pomba) llegaban de divisionales superiores… en su gran mayoría habían actuado en el mismo Argentino “A”. El hecho de que muchos fueran oriundos de la provincia de Córdoba y se suban pibes de la cantera, tampoco fue un hecho menor.

En ese marco, la falta de referentes termina siendo notoria. Porque Erroz nunca encontró su nivel (termina siendo suplente), Luciano Precone nunca se afianzó, cuando Emiliano Gianunzio jugó no lo hizo al 100% de sus posibilidades y el bajo perfil de Pomba tampoco ayudó. Tal vez, la figura surgida en 2012 con la vuelta a las canchas de Juan Pablo Rezzónico haya encendido la mecha de la cuestión actitudinal. El entrenador lo eligió como capitán (pese a venir de una rotura de ligamentos cruzados) aunque lejos estuvo de brillar en el fondo. De hecho, la aparición de Nicolás Trulls (de innegables condiciones técnicas) tal vez se desdibuja al contagiarse del rapado zaguero. Walter Ledesma tuvo picos de regularidad y momentos pésimos, fundamentalmente como lateral izquierdo.

El caso de Nicolás Romat es el más llamativo: sin un reemplazante natural con buenas condiciones, pareció indiscutible por la derecha, aunque sin tener actuaciones descollantes (más bien abundaron de las otras). En la mitad de la cancha están las gratas apariciones: la primera y tal vez más importante es la de Gabriel Carabajal. El pibe debutó esta temporada y se transformó en el futbolista más desequilibrante… con bajones futbolísticos, mermas físicas importantes y falta de juego asociado, es cierto.

Algunas cosas que mostró la dupla Nery Leyes-Agustín Díaz tal vez hayan sido gratificantes, sobre todo en momentos en que el “Matador” logró una buena remontada. Pero el trabajo pareció no alcanzar: tal vez no se vieron reflejados y respaldados por una imagen de equipo. Claro está, esa visión global nunca se pudo sostener. La vocación por ir a buscar el partido cualquiera sea las circunstancias fue una virtud que se mantuvo, aunque la falta de organización como escuadra terminó siendo un contrapeso. Los casos de Ramiro Pereyra, Guillermo Cosaro y, en menor medida, Fabio Alvarez, deben ser motivo de análisis dirigencial.

La llegada de Nicolás Ballesteros en la segunda parte del torneo aportó poco. Arrancó mostrando buenas condiciones para el trato del balón, aunque pesó más en su contra la falta física. Pese a que nunca se terminó de acomodar, la lesión de Leyes (se recupera de una cirugía de apendicitis aguda) tal vez le otorgue la chance de ser titular en los play-off. El lado izquierdo del mediocampo fue cambiando de manos (desde un Lucas Farías que no se adaptó hasta un irregular Claudio Francés) hasta que hoy parece ser un espacio seguro para Román Strada. Con los casos de Michael Etulain y Emiliano Pérez (ya rescindió) al inicio y Alexis Olivera para este año, tampoco hubo soluciones.

El panorama, sin embargo, no está cerrado. Que el propio entrenador sea quien transmita más realismo parece una muestra de cordura. Porque la cuestión institucional (divisiones formativas incluidas) amaga con terminar de acomodarse y resulta un buen colchón para gestar un proceso futbolístico que dé frutos. Por ahora, Talleres aguarda rival, sabiendo que las posibilidades existen y que todo está en sus manos.

Anibal Abt

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